Hola Junio, eres el mes que traes en tus entrañas el comienzo de la nueva estación… el “Verano”, nos llenas de calor y tu nombre resuena a vacaciones. Eres un mes que das por terminados ciclos, cómo en las escuelas, universidades, etc. pero a a la vez pensamiento de descanso, tranquilidad…
A mí me gusta ver y vivir los veranos de ciudad, esos de que ya empieza el calor, que vas siempre con tu abanico que parece una extensión de tu mano, que vas buscando la sombra, que te da gustito al abrir la puerta de un comercio o bar por el fresquito que hace al entrar, las terrazas con sus sombrillas que te alivian del sol y de las cacas de las palomas… de las noches sentada en un banco de la calle charlando, simplemente ver pasar el teatro de la vida, ir a los cines que están en maravillosos parques, de los conciertos veraniegos, de las fiestas populares de los barrios… en fin que de la ciudad me gusta muchísimo también su verano, además la mayoría de sus gentes se desplazan, eso hace que puedas moverte más fácilmente, con lo cual te da tiempo a descubrir cosas que nunca te habías fijado, osea que aprendes más de donde vives.
Damos por hecho que las vacaciones son relajantes, que no se hace nada, que desconectas, que gandulear va a ser por unos días tu deporte… que queremos hacer esas cosas y la mayoría de las veces no lo conseguimos.
Planeas con entusiasmo, con mucha antelación el viaje vacacional, llega el momento de partir, sales con ilusión y muchas ganas. Llegas al sitio elegido y resulta que te das cuenta que tienes casi todos los días llenos de horarios para visitar sitios, para bajar a la playa, para subir a la montaña, para coger turno de comidas, para ver espectáculos, para esto o para aquello. Y de repente ves que has dejado un día libre y ese día, ese magnífico día es el que en realidad vagueas, te tiras a la bartola, no te das cuenta de las horas y por norma general resulta que es el penúltimo de tus días vacacionales, porque el útimo y el primero en mi caso no los cuento, tensión de maletas, de tener todo preparado, que no se olvide nada, de dejar la casa en condiciones, etc… a la vuelta es al revés, deshaces maletas, ordenas, lavas, compras, etc…
En fin, que espero que éste mes de Junio nos llene los días de mucho bienestar, de aprovechar los ratitos con las personas que por norma vemos casi todos los días, pero que en nada de tiempo dejamos de ver por descanso vacacional.
También quiero animaros que miréis las camisetas o las ilustraciones, haréis regalos únicos que conquistan las miradas.
Nada mejor que un verano que llevéis con color llenos de alegría, que os hacen únic@s y diferentes. Seréis los más admirad@s.
Y si queréis encargar algo en especial solamente tenéis que poneros en contacto conmigo y haremos que sea exclusivo, con mucho corazón.
No olvidéis llenaros de color diariamente. El color afecta el estado de ánimo, los niveles de energía e influye sobre la sensación general de bienestar.
Un saludo a tod@s
Asun Molina











